Hier gibt’s einen Hochbunker!

Texto

La ciudad de Hamburgo, al norte de Alemania, contiene gran variedad de búnkeres vacíos creados durante la II Guerra Mundial. El proyecto pretende rehabilitar la tipología de los Hochbunker para adaptarlos a la actualidad.

1. CONTEXTUALIZACIÓN/SITUACIÓN

Hamburgo, ciudad al norte de Alemania, fue devastada durante la llamada Operación Gomorra en el verano de 1943, uno de los mayores ataques aéreos de la historia que causó la destrucción del 70% de la ciudad. La necesidad de proteger a la población de estos ataques dio lugar a la construcción de una variedad de refugios, que todavía hoy se conservan integrados en el urbanismo de la ciudad sin más uso que el de una reliquia vacía.

El proyecto se centra en la tipología de los Hochbunker, conocidos como “los gigantes de hormigón”. Son estructuras construidas sobre rasante debido al nivel freático, más económicas y rápidas de erigir con respecto a los subterráneos. A grandes rasgos, estos poseen características morfológicas similares, como la dimensión de los muros exteriores y de la cubierta, la altura interior habitable, la variedad de accesos y salidas, el hermetismo, la conducción de ventilación interior y el material utilizado. Diseñados con un plan estratégico militar para refugiar a los civiles durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Una forma prismática construida con gruesos muros sin huecos, cuyo interior se estructura y organiza acorde a la función que desempeña. Una zona de servicios, una sala de máquinas y filtrados de aire, espacio de escaleras para alojar y desalojar, varias entradas y salidas y habitaciones con aforo para permanecer un tiempo limitado.

En Hamburgo existen hasta la fecha 27 refugios de estas características, propiedad del BiMA hasta 2007, cuando se decide venderlos debido a los costes de su mantenimiento y a su no uso en la ciudad.

2. HERRAMIENTAS PROYECTUALES

Propiedades que no son ninguna novedad, pues ya las fortificaciones medievales formaban sistemas de defensa y protección del pueblo valiéndose de sus espesos muros exteriores con escasas aperturas.

Los castillos jugaron un papel importante tanto militar, económico y social en Gran Bretaña e Irlanda desde su construcción tras la invasión normanda de Inglaterra en 1066. Los normandos comenzaron a construir fortalezas de madera y piedra en gran número para controlar sus territorios recién ocupados con similares características constructivas, una torre rodeada por una extensa muralla. El torreón es la pieza clave. Hasta cuatro plantas de altura, con entrada en el primer piso para mayor protección frente a asaltos. La fuerza del diseño normando vino del espesor de los muros del torreón: por lo general hechos de piedra de hasta 7,3 metros de espesor, consiguiendo una temperatura interior constante independientemente de la estación. Los gruesos muros estaban subdivididos por una pared interna, mientras que las versiones más pequeñas disponían de solo una cámara un poco estrecha en cada piso.

Esta aproximación morfológica explica el interés que estas construcciones despertaron en el arquitecto Louis I. Kahn, influyendo en su modo de operar en la arquitectura. Louis Kahn tenía un gran interés en los castillos ingleses, de donde extrajo la distinción entre ‘espacio servido’ y ‘espacios servidores’, «con grandes salas de estar central y espacios auxiliares enclavados en el espesor de los muros exteriores». Los castillos eran una fuerte inspiración para trabajos posteriores, como la Iglesia Unitaria en Rochester y Erdman Hall en el Bryn Mawr College. El estilo de Kahn tiende a la monumentalidad y al monolitismo, a la intemporalidad. Sus edificios no esconden su peso, sus materiales o su forma de construirse. Geometrías perfectas, simetrías, centralidad y periferia, el tratamiento de las esquinas, rupturas de planos, profundidad en los huecos de fachada, etc., son algunas de las más representativas características que definen su obra arquitectónica.

Con la misma estrategia que Kahn proyectaba en sus diseños, se pretende intervenir en los refugios antiaéreos, generando una nueva versión de organización kahniana como herramienta proyectual.

3. CIUDAD / PROGRAMA / CIUDAD – ANÁLISIS URBANÍSTICO DE LA CIUDAD: COMPOSICIÓN

Retomando el análisis a escala ciudad, la separación entre la zona residencial, desplazada del centro hacia la periferia, y la actividad portuaria de Hamburgo en el siglo XIX, dada la incompatibilidad de ambas funciones, hizo necesaria la implantación de una estrategia urbanística todavía vigente. Tres fueron los principios de proyecto urbano: conseguir una ciudad verde y compacta, dar prioridad al transporte público y recuperar el uso residencial en el centro urbano. Actualmente, e incluso con anterioridad al nuevo planteamiento de la Hafen City, donde se ubica la filarmónica del Elba, Hamburgo se vale de su riqueza cultural-musical, entre otras cosas, para lograr dichos objetivos. Se trata de una ciudad polifacética, rica en contrastes, debido a la variedad de servicios que ofrece. Pero destaca por su carácter cultural. Con tendencia musical ya desde el pasado, es una de las ciudades que más conciertos acoge por metro cuadrado de Europa. El epicentro de esta actividad musical tiene lugar en el barrio de Sankt Pauli, también conocido como el barrio rojo de Hamburgo.

Esta ciudad ofrece una alta gama de teatros y más de 100 lugares de música y clubes. En 2005, más de 18 millones de personas visitaron conciertos, exposiciones, teatros, cines, museos y otros espectáculos culturales. Más de 8552 empresas sujetas a impuestos -cuyo tamaño medio era de 3,16 empleados- se dedicaban a actividades culturales como la música, artes escénicas y literatura. Hay cinco empresas del sector creativo por cada mil habitantes (Berlín tiene tres y Londres treinta y siete). En 2007, Hamburgo formó parte de Live Earth, una serie de conciertos de beneficencia de pop y rock presentando a varios artistas en contra del calentamiento global.

La ubicación de los Hochbunker en una franja perimetral al centro, que equidista entre la periferia residencial de los años 70 y del núcleo urbano, y sus características físicas hacen factible el establecimiento de un programa musical en su interior. Por su cercanía al centro y por los equipamientos que sus barrios ofrecen, se han seleccionado tres de ellos para proponer las primeras intervenciones que favorecerán la recuperación del área urbana central y evitarán la salida de la población a la periferia.

Además, según Music Cities Convention, la industria musical es una de las herramientas más efectivas y económicamente eficientes de las que disponen las municipalidades para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Existen infinidad de razones por las que las ciudades deberían disponer de una estrategia global de la música. La intención es construir una red musical en la ciudad de Hamburgo a través del aprovechamiento de los refugios históricos, generando un nuevo crecimiento. Un plan de urbanismo musical consigue crear empleo, en especial empleo juvenil; puede ser una poderosa herramienta de promoción y racionalización del transporte público; atraer un turismo musical en la economía local, por ejemplo, centrado alrededor de la figura de The Beatles; potenciar el perfil creativo de barrios deprimidos, atrayendo comunidades de artistas; integración social; economía nocturna como es el caso de barrios rojos; construir una ciudad creativa; etc.

4. CIUDAD / PROGRAMA / REFUGIO – ENTORNO- ACERCAMIENTO EDIFICIO: CRECIMIENTO

La organización de la superficie interior de cada Hochbunker irá en función de una regla de proporción inversa a la superficie que ocupan los diferentes equipamientos musicales en su barrio. Se trata de que cada uno complete al 100% las cuatro categorías relacionadas con la música (docencia, auditorios, teatros y clubs). De este modo, el búnker será la pieza que equilibre musicalmente su entorno.

5. APLICACIÓN TEÓRICA

Cada pieza contiene espacios musicales que buscan la formación de los músicos a todos los niveles. No se formalizan grandes estancias, se trata más bien de pequeñas salas musicales de las que los habitantes de ese mismo barrio se pueden aprovechar. Es por ello que estos edificios están enfocados a los músicos de menor resonancia.

Las posibilidades de intervenir en el hormigón son limitadas. En realidad, los muros y cubierta son de tal espesor, que se podría vaciar el Interior por completo y mantenerse los muros exteriores. La apertura de huecos es complicada al tratarse de mucha masa. Se ha pretendido mantener la estructura original, en la medida de lo posible, abriendo los huecos necesarios para el paso de la luz y la ventilación. En este sentido, la estructura del búnker se asemeja a los torreones de los castillos escoceses medievales que tanto fascinaron a Kahn. Con estas dos referencias claves, se ha intervenido siguiendo el mismo

procedimiento en los tres refugios, pero diferenciando lo que Kahn llamaba “conectividad”, es decir, la forma en la que los espacios se agrupan. El primer refugio presenta una agregación tipo malla/retícula, similar al centro de Arte Británico de Yale. El segundo, más inspirado en la Primera Iglesia Unitaria de Rochester, muestra una agrupación concéntrica, y el tercero, en cadena, como los dormitorios Erdman Hall en Pensilvania.

A pesar de ello, siguen la misma línea en el resto de patrones. Siempre habrá una sala que predomine sobre el resto; la posibilidad de desplazarse por el edificio a través de un corredor 360o; la utilización de los huecos de ventana para crear zonas útiles; la evidencia de dos clases de espacios, los servidores y servidos; la utilización de los huecos de ventana para crear espacios útiles, jugando con el espesor del muro, y la sensación de diferentes profundidades, luces y sombras que ello genera en la fachada, convirtiéndose en un muro “habitable”; etc.

La selección de materiales interiores introducidos para combinar con el hormigón del Hochbunker se establece según las teorías de Louis I. Kahn. La convivencia entre lo nuevo y lo viejo que tiene que ver con la construcción del silencio de los materiales. Imponer un orden con el que encontrar la armonía entre los órdenes impuestos por cada material. Entrar en equilibrio. De lejos monolitismo, de cerca, juntas, materiales. La posición del aislamiento, referenciado en Peter Zumthor en su proyecto “Termas de Vals”, permite dejar visto el hormigón original así como cumplir su función de acondicionamiento interior. También resuelve el problema de altura habitable, de 2,4m entre forjados. En otros casos se ha procedido a establecer una doble altura.

Así pues, el Hochbunker seleccionado del barrio Winterhude limita la apertura de huecos en sus fachadas medianera debido a su situación urbanística. Un club lidera en las últimas plantas como la estancia fundamental. Se opta por una apertura cenital que deja pasar una luz indirecta creando un ambiente privado con una espectacular zona vip conectada a la cubierta; una mezcla entre espacio cerrado y abierto protegido del clima exterior. Una sala teatro en planta baja y aulas de música para el aprendizaje de instrumentos.

El segundo refugio, en el barrio de Sternschanze, se encuentra exento en el interior de una manzana abierta, como si se tratará de una torre en el interior de su muralla, contiene un auditorio en el corazón del mismo, complementado con salas perimetrales de grabación que pueden recorrerse de forma continua. Un espacio de reparación de instrumentos y tienda

Tutor: JUAN CARLOS CASTRO (Proyectos Arquitectónicos) + VICENTE IBORRA PALLARES (Urbanismo)